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Jan 1 2009, 01:24 PM
Publicado:
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Advanced Member ![]() Grupo: Root Admin Mensajes: 563 Registrado: 6-October 06 Desde: Belloto-Quilpue Miembro nº: 22 |
La pregunta fue: ¿Celebran Ustedes la Santa Cena como la Iglesia Católica?
Esta pregunta es muy importante, puesto que la misa es el corazón de la mayoría de las reuniones católico romanas. Lo primero que debemos tener claro es que Dios no llama a confraternizar con nuestros hermanos en la Fe. Hebreos 10:25 Dice: "No dejemos de asistir a nuestras reuniones, como hacen algunos, sino animémonos unos a otros..." Lo segundo que debo mencionar es que los evangélicos llaman a su reunión "Culto" y no "Misa" como los católico Romanos. Estas diferencia se explica en el siguiente cuadro: (Al definir las palabras nos daremos cuenta de la gran diferencia) ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Misa: Sacrificio incruento (no sangriento) en que el sacerdote católico ofrece a Dios el cuerpo de Cristo bajo las especies del pan y el vino. (Cada misa es un nuevo sacrificio). Pero la Biblia dice: Hebreos 10:12 "...Jesucristo ofreció por los pecados un solo sacrificio para siempre, y luego se sentó a la derecha de Dios...". Le invito a leer también Hebreos 9:26 Culto: Reverente y amoroso homenaje que el hombre tributa a Dios, y a los bienaventurados, esto en comunión voluntaria y de armoniosa alabanza. Le invito a leer también los siguientes versículos en su Biblia: Salmos 133:1, Hebreos 13:1,Hebreos 13:15,Hebreos 10:24-25 ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Por esto nosotros (los evangélicos) hacemos un CULTO al Señor, ya que el hizo el único Sacrificio valido por todos los hombres, y no hacemos una "misa". Para continuar debe saber también que los evangélicos celebran la Santa Cena, llamada también comunión o eucaristía, que aunque se "asemeja a la misa", no es lo mismo. La doctrina católica romana de la misa y la eucaristía fue establecida en el Concilio de Trento, que afirmó, entre otras cosas, que es "un sacrificio de expiación... de los pecados y el castigo por los pecados... no sólo por los que viven, sino también por las pobres almas que están en el Purgatorio". De este modo la iglesia romana enseña que el sacrificio de Cristo se "renueva en la misa", y que cada vez que se celebra una misa, esta renovación de Su sacrificio añade algo de mérito que puede valer para la salvación de las personas. Además de esto la iglesia católica añade la doctrina de la "transubstanciación" (ver Catecismo Católico Romano, doctrina #1376), la cual consiste en que el pan y el vino (ostia y vino) no "solo" representan el cuerpo y la sangre de cristo, si no que a su vez, una vez consagrado por el sacerdote, el pan y el es transformado en la substancia del cuerpo de cristo (carne) y la substancia del vino es transformado en la substancia de la sangre de cristo. Si leemos la biblia, el vino y el pan se debe celebrar solo en memoria, como un símbolo y nada mas que eso: Lucas 22:19 Después tomó el pan en sus manos y, habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio a ellos, diciendo: Esto es mi cuerpo, entregado a muerte en favor de ustedes. Hagan esto en memoria de mí" 1Corintios 11:25 Así también, después de la cena, tomó en sus manos la copa y dijo: "Esta copa es la nueva alianza confirmada con mi sangre. Cada vez que beban, háganlo en memoria de mí." CONCLUSIÓN La iglesia evangélica no acepta estas doctrinas fundamentales de la iglesia católica romana ya que son tradiciones papales y eclesiásticas añadidas, no bíblicas. Nosotros los evangélicos celebramos la Santa Cena, recordando o conmemorando el evento de la última cena de Jesucristo, utilizando como símbolo el pan y el jugo de la vid, y no como una transformación sobrenatural o un evento expiatorio. A esto se añade además la creencia católica romana de que cuando se celebra "misa" por los muertos, supuestamente se reduce el tiempo que deberán sufrir en el purgatorio por sus pecados, pero se desconoce cuánto se reduce. Mas adelante hablaremos acerca de la doctrina del purgatorio (que para su conocimiento el purgatorio NO EXISTE, es una creencia no bíblica, inventada por la iglesia católica para la venta de las indulgencias, y la edificación del vaticano) Para terminar esta respuesta, creo que queda claro que la Misa católica romana y el Culto evangélico son muy distintos doctrinalmente. BENDICIONES Gerardo Carrizo T. / AD Chile -------------------- ╔═════════════════════════╗
║ N ξ Џ Т Ґ Ө N ctrl+ c █ ctrl+ v █ ║ ╚═════════════════════════╝ Dios esta en todos lados, es inalámbrico... |
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Jul 3 2010, 12:51 AM
Publicado:
#2
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![]() Newbie ![]() Grupo: Members Mensajes: 6 Registrado: 14-December 09 Desde: Venezuela Miembro nº: 25,970 |
Misa: Sacrificio incruento (no sangriento) en que el sacerdote católico ofrece a Dios el cuerpo de Cristo bajo las especies del pan y el vino. (Cada misa es un nuevo sacrificio). Lamento decepcionarlo. Cada misa no es un nuevo sacrificio. CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA 1366 La Eucaristía es, pues, un sacrificio porque representa (= hace presente) el sacrificio de la cruz, porque es su memorial y aplica su fruto: (Cristo), nuestro Dios y Señor, se ofreció a Dios Padre una vez por todas, muriendo como intercesor sobre el altar de la cruz, a fin de realizar para ellos (los hombres) una redención eterna. Sin embargo, como su muerte no debía poner fin a su sacerdocio (Hb 7,24.27), en la última Cena, "la noche en que fue entregado" (1 Co 11,23), quiso dejar a la Iglesia, su esposa amada, un sacrificio visible (como lo reclama la naturaleza humana), donde sería representado el sacrificio sangriento que iba a realizarse una única vez en la cruz cuya memoria se perpetuaría hasta el fin de los siglos (1 Co 11,23) y cuya virtud saludable se aplicaría a la redención de los pecados que cometemos cada día (Cc. de Trento: DS 1740). 1367 El sacrificio de Cristo y el sacrificio de la Eucaristía son, pues, un único sacrificio: "Es una y la misma víctima, que se ofrece ahora por el ministerio de los sacerdotes, que se ofreció a sí misma entonces sobre la cruz. Sólo difiere la manera de ofrecer": (Cc. de Trento, Sess. 22a., Doctrina de ss. Missae sacrificio, c. 2: DS 1743) "Y puesto que en este divino sacrificio que se realiza en la Misa, se contiene e inmola incruentamente el mismo Cristo que en el altar de la cruz "se ofreció a sí mismo una vez de modo cruento"; …este sacrificio [es] verdaderamente propiciatorio" (Ibid). Culto: Reverente y amoroso homenaje que el hombre tributa a Dios, y a los bienaventurados, esto en comunión voluntaria y de armoniosa alabanza. Viniendo de un evangelico es lógico que hable bien de los cultos. Lamentablemente tengos mis reservas. Por esto nosotros (los evangélicos) hacemos un CULTO al Señor, ya que el hizo el único Sacrificio valido por todos los hombres, y no hacemos una "misa". Para continuar debe saber también que los evangélicos celebran la Santa Cena, llamada también comunión o eucaristía, que aunque se "asemeja a la misa", no es lo mismo. Claro que no es lo mismo. No hay ningún Sacerdote consagrando por ende no hay presencia real de la Sangre y Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo. Las iglesias evang´licas carecen de sucesión apostólica. La doctrina católica romana de la misa y la eucaristía fue establecida en el Concilio de Trento, que afirmó, entre otras cosas, que es "un sacrificio de expiación... de los pecados y el castigo por los pecados... no sólo por los que viven, sino también por las pobres almas que están en el Purgatorio". De este modo la iglesia romana enseña que el sacrificio de Cristo se "renueva en la misa", y que cada vez que se celebra una misa, esta renovación de Su sacrificio añade algo de mérito que puede valer para la salvación de las personas. Además de esto la iglesia católica añade la doctrina de la "transubstanciación" (ver Catecismo Católico Romano, doctrina #1376), la cual consiste en que el pan y el vino (ostia y vino) no "solo" representan el cuerpo y la sangre de cristo, si no que a su vez, una vez consagrado por el sacerdote, el pan y el es transformado en la substancia del cuerpo de cristo (carne) y la substancia del vino es transformado en la substancia de la sangre de cristo. La eucaristia no fue establecida en el Concilio de Trento, fue ratificada. Lutero propuso la idea de consustanciación, la cual fue rechazada en ese concilio. Hay literatura de los primeros cristianos que habla de la eucaristia. "Se mantienen alejados (los docetas) de la Eucaristía y la oración porque no quieren confesar que la Eucaristía es la carne de nuestro Salvador Jesucristo, carne que sufrió por nuestros pecados y fue resucitada por la benignidad del Padre (Smyrn. 7, 1) San Ignacio de Antioquía (Padre de la Iglesia, hacia 107 D.C.) Si, pues, el cáliz con mezcla de agua y el pan elaborado reciben al Verbo de Dios (επιδέχεται τον λόγον του Θεου) y se hacen Eucaristía, cuerpo de Cristo, con los cuales la substancia de nuestra carne se aumenta y se va constituyendo, ¿cómo es posible que algunos afirmen que la carne no es capaz del don de Dios que es la vida eterna, la carne alimentada con el cuerpo y sangre del Señor, y hecho miembro de El? ... la carne que se nutre del cáliz que es su sangre, y recibe crecimiento del pan que es su cuerpo. Así como el esqueje de la viña plantado en la tierra da fruto a su debido tiempo, y así como el grano de trigo que cae al suelo y se descompone, brota y se multiplica gracias al Espíritu de Dios, y al recibir luego la palabra de Dios se convierte en la Eucaristía, que es el cuerpo y la sangre de Cristo, así también nuestros cuerpos, alimentados por ella y depositados en la tierra, donde sufren la descomposición, se levantarán a la hora que les fuere señalada (5,2,3). ¿Y cómo dicen también que la carne que se alimenta con el cuerpo y la sangre del Señor se corrompe y no participa de la vida? Por lo tanto, que cambien de parecer o dejen de ofrecer las cosas que hemos mencionado. Nuestra opinión, en cambio, está en armonía con la Eucaristía, y la Eucaristía, a su vez, confirma nuestra opinión. Pues le ofrecemos a El lo que es suyo, manifestando de ese modo la comunión y la unión y profesando la resurrección de la carne y del espíritu. Porque así como el pan, que es de la tierra, en recibiendo la invocación de Dios (προσλαβόμενος την έπίκλησιν του θεού) ya no es pan ordinario, sino Eucaristía, que se compone de dos elementos, terreno y celestial, así también nuestros cuerpos, al recibir la Eucaristía, ya no son corruptibles, puesto que poseen la esperanza de la resurrección eterna (4,18,5). San Ireneo de Lion (130 - 202 aC) Los que reciben la comunión deben estar plenamente convencidos que lo que aparenta ser pan no es pan, aunque sabe así, sino el cuerpo de Cristo, y lo que aparenta ser vino no es vino aunque el sabor es así (Cirilo de Jerusalén año 350 d.C. Discursos Catequéticos). Verás a los levitas traer panes y un cáliz de vino y colocarlos sobre la mesa. Mientras no se hagan las invocaciones y oraciones, no hay más que pan y cáliz. Pero después que se hayan pronunciado las grandes y admirables oraciones, entonces el pan se convierte en cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo y el vino se convierte en su sangre. Acudamos a la celebración de los misterios. Mientras no se hagan las oraciones e invocaciones, este pan y este vino son simplemente [pan y vino]. Pero, después que se pronuncian las grandes oraciones y santas invocaciones, el Verbo desciende al pan y al cáliz y se convierte en cuerpo del Verbo. San Atanasio (207-373 aC) Si leemos la biblia, el vino y el pan se debe celebrar solo en memoria, como un símbolo y nada mas que eso: ¿porque tanto escándalo por un simbolo? "Los judíos discutían entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer carne?” Jesús les dijo: “En verdad les digo que si no comen la carne del Hijo del Hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre vive de vida eterna, y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él." (Jn 6, 52-55) La copa de bendición que bendecimos ¿no es la comunión de la sangre de Cristo pan que partimos ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? (1 Co 10, 16) Lucas 22:19 Después tomó el pan en sus manos y, habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio a ellos, diciendo: Esto es mi cuerpo, entregado a muerte en favor de ustedes. Hagan esto en memoria de mí" 1Corintios 11:25 Así también, después de la cena, tomó en sus manos la copa y dijo: "Esta copa es la nueva alianza confirmada con mi sangre. Cada vez que beban, háganlo en memoria de mí." Excelente en ninguna parte Jesús dice, esto representa a mi cuerpo. Dice esto ES mi cuerpo. CONCLUSIÓN La iglesia evangélica no acepta estas doctrinas fundamentales de la iglesia católica romana ya que son tradiciones papales y eclesiásticas añadidas, no bíblicas. La Iglesia Católica tampoco acepta las doctrinas de hombres nacidas de la reforma protestante. Nosotros los evangélicos celebramos la Santa Cena, recordando o conmemorando el evento de la última cena de Jesucristo, utilizando como símbolo el pan y el jugo de la vid, y no como una transformación sobrenatural o un evento expiatorio. No les queda mas que recordar, al carecer de sucesión apostólica no pueden consagrar. Saludos y bendiciones -------------------- La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
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Jul 8 2010, 03:26 AM
Publicado:
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![]() Advanced Member ![]() Grupo: Moderadores Mensajes: 379 Registrado: 19-April 07 Desde: En mi mente Miembro nº: 79 |
Lo que escribiré a continuación adelanto que no es una defensa a las declaraciones de Neutrón, estoy de acuerdo contigo en algunos puntos y creo que si Neutrón hizo mal uso de sus fuentes (no digo que intencionalmente, pero quizás sí con ingenuidad) debe ser él quien aclare lo que dijo y porqué lo dijo. No obstante hay algunas cosas que tú planteas en las que quisiera objetar.
Cuando Neutrón dijo: «Para continuar debe saber también que los evangélicos celebran la Santa Cena, llamada también comunión o eucaristía, que aunque se "asemeja a la misa", no es lo mismo» Tú respondes: Claro que no es lo mismo. No hay ningún Sacerdote consagrando por ende no hay presencia real de la Sangre y Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo. Las iglesias evangélicas carecen de sucesión apostólica. Ahora, ¿me podrías aclarar cómo es que en las Iglesias evangélicas “NO HAY NINGÚN SACERDOTE CONSAGRADO”, y, a qué te refieres con: “las iglesias evangélicas CARECEN de sucesión apostólica”? Y como ya voy intuyendo tu primera respuesta (quizás me hables del “sacerdocio ministerial” entre otras cosas), ¿podrías decirnos por quién debiera ser “consagrado”? (esto último también lo entreveo, así que trata de ser lo más preciso posible, porque yo ya tengo una réplica para ello) "Se mantienen alejados (los docetas) de la Eucaristía y la oración porque no quieren confesar que la Eucaristía es la carne de nuestro Salvador Jesucristo, carne que sufrió por nuestros pecados y fue resucitada por la benignidad del Padre (Smyrn. 7, 1) San Ignacio de Antioquía (Padre de la Iglesia, hacia 107 D.C.) Si, pues, el cáliz con mezcla de agua y el pan elaborado reciben al Verbo de Dios (επιδέχεται τον λόγον του Θεου) y se hacen Eucaristía, cuerpo de Cristo, con los cuales la substancia de nuestra carne se aumenta y se va constituyendo, ¿cómo es posible que algunos afirmen que la carne no es capaz del don de Dios que es la vida eterna, la carne alimentada con el cuerpo y sangre del Señor, y hecho miembro de El? ... la carne que se nutre del cáliz que es su sangre, y recibe crecimiento del pan que es su cuerpo. Así como el esqueje de la viña plantado en la tierra da fruto a su debido tiempo, y así como el grano de trigo que cae al suelo y se descompone, brota y se multiplica gracias al Espíritu de Dios, y al recibir luego la palabra de Dios se convierte en la Eucaristía, que es el cuerpo y la sangre de Cristo, así también nuestros cuerpos, alimentados por ella y depositados en la tierra, donde sufren la descomposición, se levantarán a la hora que les fuere señalada (5,2,3). ¿Y cómo dicen también que la carne que se alimenta con el cuerpo y la sangre del Señor se corrompe y no participa de la vida? Por lo tanto, que cambien de parecer o dejen de ofrecer las cosas que hemos mencionado. Nuestra opinión, en cambio, está en armonía con la Eucaristía, y la Eucaristía, a su vez, confirma nuestra opinión. Pues le ofrecemos a El lo que es suyo, manifestando de ese modo la comunión y la unión y profesando la resurrección de la carne y del espíritu. Porque así como el pan, que es de la tierra, en recibiendo la invocación de Dios (προσλαβόμενος την έπίκλησιν του θεού) ya no es pan ordinario, sino Eucaristía, que se compone de dos elementos, terreno y celestial, así también nuestros cuerpos, al recibir la Eucaristía, ya no son corruptibles, puesto que poseen la esperanza de la resurrección eterna (4,18,5). San Ireneo de Lion (130 - 202 aC) Los que reciben la comunión deben estar plenamente convencidos que lo que aparenta ser pan no es pan, aunque sabe así, sino el cuerpo de Cristo, y lo que aparenta ser vino no es vino aunque el sabor es así (Cirilo de Jerusalén año 350 d.C. Discursos Catequéticos). Verás a los levitas traer panes y un cáliz de vino y colocarlos sobre la mesa. Mientras no se hagan las invocaciones y oraciones, no hay más que pan y cáliz. Pero después que se hayan pronunciado las grandes y admirables oraciones, entonces el pan se convierte en cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo y el vino se convierte en su sangre. Acudamos a la celebración de los misterios. Mientras no se hagan las oraciones e invocaciones, este pan y este vino son simplemente [pan y vino]. Pero, después que se pronuncian las grandes oraciones y santas invocaciones, el Verbo desciende al pan y al cáliz y se convierte en cuerpo del Verbo. San Atanasio (207-373 aC) Citas algunos escritos patrísticos, cosa que es muy común entre los católicos romanos cuando no encuentran apoyo bíblico a sus creencias y dogmas, como si la palabra de ellos fuera de igual inspiración y autoridad que el de los hagiógrafos neotestamentarios. Pero bueno, yo igual lo hago, aunque sólo cuando es en apoyo de enseñanzas claramente bíblicas o que no discrepen con el mensaje bíblico propiamente tal. El problema, de todos modos, no está en que cites a estos buenos hombres, sino en que les das el significado y la interpretación que más te conviene a lo que ellos escribieron, pero te propongo el siguiente ejercicio: lee estas mismas declaraciones, pero asumiendo que no hablan en forma literal, sino en sentido figurado, aquello ¿distorsiona la veracidad de sus dichos? "Los judíos discutían entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer carne?” Jesús les dijo: “En verdad les digo que si no comen la carne del Hijo del Hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre vive de vida eterna, y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él." (Jn 6, 52-55) La copa de bendición que bendecimos ¿no es la comunión de la sangre de Cristo pan que partimos ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? (1 Co 10, 16) Lucas 22:19 Después tomó el pan en sus manos y, habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio a ellos, diciendo: Esto es mi cuerpo, entregado a muerte en favor de ustedes. Hagan esto en memoria de mí" 1Corintios 11:25 Así también, después de la cena, tomó en sus manos la copa y dijo: "[b]Esta copa es la nueva alianza confirmada con mi sangre. Cada vez que beban, háganlo en memoria de mí." [/b] Excelente en ninguna parte Jesús dice, esto representa a mi cuerpo. Dice esto ES mi cuerpo. El problema es que no estás entendiendo el uso de las metáforas. En el relato de la última cena, por ejemplo, no es necesario que Jesús indique que estos dos elementos “representan” su cuerpo y su sangre, puesto a que los discípulos bien lo deben haber entendido como tal (conocían bien las formas de expresión de Jesús, las cuales también eran bastante comunes en la época). Es más, si por el sólo hecho de que Jesús no advierte que estos elementos son representativos, ello implique entonces que deban entenderse en su sentido literal, entonces ¿por qué el mismo principio no debiera también utilizarse en expresiones como “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos” (Jn 15:5), o “Yo soy el pan de vida” (Jn 6:48)?, pero claro, es obvio que en estos últimos pasajes Jesús habla en sentido figurado, y sólo utiliza metáforas para expresar ideas más sublimes y espirituales, entendemos, por lo tanto, que no es que REALMENTE Jesús SEA una vid o un pan en su sentido literal o concreto. Otro ejemplo es cuando les dice a sus discípulos “vosotros sois la sal de la tierra”, y luego: “vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5:13, 14), nuevamente, si Jesús no precisa que estas son expresiones representativas o que está utilizando una metáfora, ¿debiéramos asumir que Jesús hablaba literalmente de ser sal y luz? Supongo que no, y nuevamente los discípulos deben de haber comprendido la metáfora, pues bien sabían el uso de la sal y la importancia de la luz en esos tiempos y a qué se refería el Señor entonces al llamarles de ese modo. Por ello es que las palabras del Señor durante la última cena no necesitaban ser explicadas, sus discípulos sabían de qué hablaba y a qué se refería el Maestro. Ahora, sería bueno que dedicaras más tiempo a comprender el profundo sentido de expresiones tales como: “…esto es mi sangre del nuevo pacto…” (Mt 26:28). Sin duda la profundidad de este mensaje, lo trascendente de él, es un tesoro de revelación mucho mayor que el propio detalle de si aquella copa era o no la sangre real de Jesucristo (comienza con Jeremías 31:31-33), aquello, sin duda, es mucho más importante, y creo que en eso estarás de acuerdo conmigo. Finalmente, y utilizando el mismo pasaje que citaste al principio (Jn 6:52-55), ¿no podría esto más bien tener relación con la unión mística del creyente con Cristo? (1Co 6:17). Puesto que en el pensamiento judío la sangre representa la vida (o “la vida está en la sangre” (Gn 9:4)) ¿podría ser que cuando Jesús les dijo a los judíos que debían beber su sangre, quiso más bien decir que tienen que recibir su vida en lo más íntimo de la de ellos? Ciertamente las palabras del Señor apuntaban a su propio sacrificio, y sin duda el apóstol Juan, al recordar estas cosas, tenía en mente la última cena. Aquí hay un tesoro espectacular, te invito a descubrirlo. CONCLUSIÓN La Iglesia Católica tampoco acepta las doctrinas de hombres nacidos de la reforma protestante. ¿Y tú? ¿Y por qué? ¿Porqué son nacidas de la reforma protestantes o porque no son bíblicas? Supongo que si es por lo primero entonces tendrás argumentos suficientes de porqué sí debieran tomarse como “sana doctrina” aquellas iniciadas por dogmas papales (algunos bastante errados por cierto) y concilios católicos que en nada se condicen con la enseñanza puramente bíblica. Si la palabra de un clero católico tiene tanto valor, ¿porqué no la de un grupo de teólogos protestantes? Si es por la segunda razón, ¿podrías señalar en qué puntos la doctrina no es bíblica? (refiérete a aquellas que son de común acuerdo entre las Iglesias evangélicas surgidas de la reforma). Y ya para ir terminando, Neutrón dijo: «Nosotros los evangélicos celebramos la Santa Cena, recordando o conmemorando el evento de la última cena de Jesucristo, utilizando como símbolo el pan y el jugo de la vid, y no como una transformación sobrenatural o un evento expiatorio» Y tú respondes: No les queda mas que recordar, al carecer de sucesión apostólica no pueden consagrar. ¿Acaso cuando hablas de “carecer de sucesión apostólica” te refieres al hecho de que no tenemos un papa que se dice ser sucesor del apóstol Pedro? Amigo, si esto es así entonces estamos en un grave problema (o al menos ustedes), puesto a que si aquello es tan fundamental, entonces ya no sé cual es el verdadero sucesor, si el papa de roma, Benedicto XVI, o el papa de la iglesia ortodoxa (cristianos coptos), Shenouda III. Ahora, pasando por alto esto y suponiendo que esto no zanja un problema real, ¿porqué dices que los cristianos, digamos el pastor, no puede consagrar o “dedicar”? Hablemos no solamente de la “Cena del Señor”, sino que de consagrar cualquier otra cosa. ¿Tú sabes de dónde proviene la autoridad para ello, quién es el que realmente enviste de ella? Espero tu respuesta. Ahora bien, reiterando lo dicho por Neutrón, el que celebremos la “Santa Cena” (o “Cena del Señor” o “Eucaristía”) asumiéndola sólo como un recordatorio en memoria del sacrificio perfecto y expiatorio de Jesucristo (Lc 22:19), es completamente independiente a si tenemos o no la autoridad de apartar o no algo para Dios (que es lo que significa “consagrar” o “santificar”), de modo que tu comentario, después de todo, no tiene mucho sentido. Saludos y bendiciones Igualmente |
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